Friday, 10 April 2020

Java: Templos y volcanes!

Al llegar a la ciudad de Yogyakarta lo que primero que hicimos fue ir a buscar hospedaje, caminamos como 30 min hasta una parada de ómnibus y después fuimos hacia el lugar donde nos hospedaríamos, era la casa de una señora que alquilaba algunas piezas, una vez instalados lo primero que hicimos fue alquilar una moto y salir a buscar algo para cenar. Al día siguiente iríamos a los famosos templos Borobudur y Prambanan. 


Primero fuimos al Borobudur, según dicen es el templo budista más grande del mundo, para llegar hasta ahí recorrimos como 30 km, a pesar de no ser tanto si tomamos en cuenta el tráfico y la forma suicida como maneja la gente fueron más que suficientes.




Lo bueno fue que como sabíamos que era medio lejos, fuimos bien temprano y estuvimos entre los primeros que llegaron al lugar, eso nos permitió recorrer todo con tranquilidad, la verdad que es impresionante. 

Luego fuimos al Prambanan que es otro lugar impresionante, algunas de las torres del complejo de templos llegan a casi 50 metros de altura. Aparte de los templos en el lugar había un museo y un jardín bien grande, donde se podían ver varios tipos de flores y algunos animales. La verdad no entendimos muy bien que tenía que ver el templo con los animales y viceversa, pero bueno. Después fuimos a buscar un lugar para comer e ir a la casa a planear lo que haríamos los días siguientes.






Decidimos que iríamos a hacer el trekking hasta el volcán Bromo, para eso primero teníamos que ir hasta el inicio de la caminata. Fue toda una odisea, primero fuimos en tren hasta Probolinggo, tardamos casi 9 horas, al llegar a la estación tuvimos que esperar hasta que salga la van rumbo a Cemoro Lawang, el pueblo donde iríamos dormir esa noche. Lo único bueno de la espera fue que como tardamos en salir Ubaldo se fue a comprar algo para comer, trajo una bolsita con una especie de tortillas y mandioca frita. Fue algo espectacular, por unos segundos viajamos a nuestra patria porque algunas tortillas tenían sabor a chipa guazú y otras a marineras. Nuestra alegría era algo indescriptible.


Después de poco más de una hora finalmente llegamos, fuimos directo a comer algo y descansar porque en unas pocas horas más empezaríamos la caminata para ver el amanecer en la cima del volcán. 

Al día siguiente comenzamos la subida a las 3 a.m. en total subimos como 2 horas, después de tanto esfuerzo el amanecer fue decepcionante porque estaba todo muy nublado, la verdad que ni se veía el volcán, pero por lo menos como subimos por cuenta propia no teníamos prisa para bajar nuevamente, entonces fuimos bajando lentamente, con la esperanza que el tiempo mejorara. Por suerte, nuestra paciencia fue recompensada y pudimos disfrutar varias veces del paisaje, la verdad era que de vez en cuando se nublaba todo, pero después se despejaba nuevamente.




Después fuimos al hospedaje a empacar nuevamente y seguir viaje con la idea de ir rumbo al volcán Ijen, obviamente como todo hasta ese momento nada sería tan simple. Primero tuvimos que llegar hasta Banyuwangi, bajando en van a Probolinggo y luego el tren. Durante el viaje en la van nos "avivamos" entonces nos sentamos adelante con el chofer porque era más cómodo, el problema fue que el tipo venia pescando, o sea, en vez de descansar como los otros tuvimos que hablarle para que no se durmiera. 

Al llegar a la estación descubrimos que tendríamos que esperar hasta las 16 para salir, así es que fuimos a buscar un lugar para comer y esperar. En el ínterin nos hicimos amigos con una pareja de alemanes que también querían hacer el mismo trayecto. Llegamos a Banyuwangi alrededor de las 21 entonces fuimos directo al lugar donde íbamos a dormir. ni siquiera quisimos cenar de tan cansados que estábamos. 

Después de un día de descanso, en el que no hicimos prácticamente nada solo tomar café local, nos preparamos para ir rumbo al Ijen, para variar nuevamente saldríamos de madrugada, esta vez a las 00:30.



Sufrimos bastante para llegar, la caminata es difícil, cuesta arriba casi todo el camino, encima hay que usar unas máscaras de protección para evitar respirar los gases tóxicos que emanan del volcán, se siente el olor a azufre todo el tiempo. Nos costó bastante subir y respirar a través de las máscaras, pero valió la pena cada gota de sudor!


Este volcán es un lugar muy diferente, la verdad es que no somos especialistas en el asunto, pero para nosotros fue especial porque uno podía bajar hasta el cráter y ver el “fuego azul” que es un fenómeno que sucede cuando el azufre retirado del volcán entra en contacto con el aire, se ve la lava y las llamas en azul, es simplemente algo surreal. Es una pena que nuestras fotos no sean capaces de demonstrar el fenómeno como lo vivimos.


Como solo se puede ver las llamas durante la madrugada, cuando estaba por amanecer subimos a la boca del cráter para ver el amanecer des ahí, eso también estuvo espectacular.


Lo único malo de la experiencia fue ver a la gente que vive de la extracción del azufre, ellos van y vienen cargando en sus espaldas con hasta 80 kg cada uno y todo esto sin utilizar protección alguna, eso hace que su salud se degrade bastante, su tiempo haciendo ese trabajo es bastante reducido debido a eso.



Después de disfrutar de ese amanecer bajamos la montaña y fuimos rumbo a Probollinggo porque ahí teníamos que tomar el ferry para cruzar a la famosa isla de Bali, que sería nuestra próxima parada.

No comments:

Post a Comment