Llegar a Boracay nos costó bastante, lo que pasa es que moverse de manera barata en este país no es tan fácil, o mejor dicho, es fácil pero si estas apurado no hay caso. Nosotros como siempre preferimos la forma barata, así es que primero tuvimos que cruzar la isla de Mindoro de norte a sur y luego viajar en dos barcos hasta la isla de Boracay, en total fueron como 18 horas de viaje. Pero valió la pena, porque apenas nos íbamos acercando a la isla ya comenzamos a disfrutar de los colores del agua y del amanecer.
Al llegar, después de repetir el ritual de siempre, encontramos un lugar para hospedarnos que finalmente estaba dentro de nuestro presupuesto. Lo único malo es que nuestra pieza era en el quinto piso y el lugar solo tenía escaleras, así es que tocaba hacer ejercicio!
Ese primer día fue dedicado a disfrutar de la playa y descansar un poco del viaje. Todas las playas de isla son hermosas y encima los atardeceres son espectaculares. Después de disfrutar de la vista fuimos a bañarnos y a cenar por ahí, al volver al hospedaje, una grata sorpresa, era el cumpleaños de la señora entonces nos invitaron a cenar de nuevo, con derecho a torta y todo!
Habíamos decidido hacer algunos cursos para mejorar nuestras habilidades de buceo ahí, así es que nuestra rutina seria buceo y playa durante unos días! Al día siguiente apenas nos levantamos, desayunamos y fuimos a bucear. Eran como 2km hasta la operadora, entonces esa se volvería nuestra caminata diaria por unos días.
Después de bucear fuimos a buscar un lugar para comer, mas una vez comida local, esta vez probamos Porksilog y Tapsilog, los dos son platos muy parecidos, chancho y arroz básicamente, uno al grille y el otro frito.
La primera inmersión que hicimos de mañana estuvo muy buena, pero fue algo a lo que ya estábamos de cierta forma acostumbrados. La segundo inmersión del día fue de noche. algo que nunca habíamos hecho hasta ese momento. La verdad que la primera experiencia no fue tan fácil, obviamente era todo oscuro, apenas se podía ver donde uno apuntaba la linterna, entonces la sensación era como de estar perdido y sin equilibrio, con miedo de chocar por algo, la verdad que tardamos un poco para calmarnos y disfrutar. Por otro lado, fue muy interesante ver como la vida cambiaba, porque aquellas criaturas que de día no salen por miedo ahora estaban todas muy activas!
Al día siguiente mas una vez repetimos la rutina, buceo de mañana, playa el resto del día y por la noche buceo nuevamente. Esto de ver animales diferentes ya nos está comenzando a gustar, encima pudimos disfrutar de la luna llena desde el barco. Que más se puede pedir! Después de volver del buceo fuimos a cenar y pedimos un Tapang Kabayo, que había sido era caballo! jajajaja estuvo bueno igual . Al día siguiente solo nos dedicamos a la playa y al tereré.
Al día siguiente tocaba ir rumbo a Dumaguete, que de antemano sabíamos seria un viaje largo. Pero no tanto! Es increíble como siempre superan nuestras expectativas.










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